
Existe controversia en si se debería iniciar o no soporte nutricional en un paciente hemodinámicamente inestable. La hipótesis se centra en que un paciente inestable tendría por un lado un intestino probremente perfundido y por ende oxigenado y por otro lado la nutrición enteral favorecería el incremento del flujo sanguíneo y del consumo de oxigeno demandas que el intestino en su condición no podría cubrir aumentando asi el chance de isquemia intestinal. En la practica los casos de isquemia intestinal son poco frecuentes y descritos como <1% de las complicaciones asociadas a la nutrición y mayormente en pacientes recibiendo nutrición enteral post pilórica (jejunal). Las Guías publicadas por la sociedad americana de nutrición enteral y parenteral (ASPEN por sus siglas en ingles) en 2009, recomiendan no iniciar soporte nutricional en un paciente hemodinámicamente inestable. Como meta un paciente en etapa de shock debería ser resuscitado y estabilizado en las primeras 6 a 12 horas, considerando esto es posible entonces iniciar nutrición enteral en las primeras 24 a 48 horas post injuria lo que ha demostrado ser seguro y además define el concepto de nutrición enteral precoz.
