
A fin de minimizar la deuda calórica la principal estrategia será iniciar nutrición enteral tan pronto como sea posible no más tarde de las primeras 48 horas de la admisión.
John W. Drover, et al JPEN 2010 34: 644
En The international nutrition survey de 2009 llevada a cabo por la nutricionista canadiense Naomi cahill y el doctor Heyland DK la cual fue una encuesta multicéntrica y que abarcó 157 UCIs de todo el mundo encontró que en promedio el inicio de la nutrición enteral se dio 41 horas después de la admisión, con un rango que iba desde las 9 hasta las 144 horas. En la misma encuesta, la adecuación de la nutrición enteral, vale decir el porcentaje de los requerimientos nutricionales cubiertos fue del 48% con un rango de entre 88% a 7% de lo prescrito, esto significo que muchos pacientes estuvieron siendo subalimentados acumulando así una deuda calórica día por día. Al respecto las Guías ASPEN 2009 Dicen “Esfuerzos para proveer >50-65% del total de calorías deberían ser hechos a fin de obtener los beneficios clínicos de la nutrición enteral durante la primera semana de hospitalización”. Entendiéndose por beneficios clínicos una menor estadía hospitalaria, menor incidencia de complicaciones infecciosas, disminución de la permeabilidad intestinal entre otros.
En un trabajo similar al de Cahill y Heyland, Drover J et al (J Parenter Enteral Nutr 2010 34:644) encontró que además existen diferencias significativas entre el tipo de paciente y el inicio de la nutrición enteral, encontraron por ejemplo que la nutrición enteral se retrasó mas en pacientes quirúrgicos vs no quirúrgicos.
Un registro diario del aporte calórico recibido por cada paciente debería ser documentado y reportado diariamente durante la ronda medica esto ayudará a que se tome conciencia del impacto de un inadecuado aporte nutricional sobre el paciente y que el completar los requerimientos nutricionales de los pacientes se convierta en una prioridad.
